Escritos y demás
Escritos y demás
Amor
es
Amor
es Amor
Amor
es Vida
Amor
es Felicidad
Amor
es Libertad
Amor
es Salud
Amor
es Amistad
Amor
es Bienestar
Amor
eres tú
Amor
es todo
Amor
es Placer
Amor
es Sentimiento
Amor
es Querer
Amor
es Confraternidad
Amor
es Comprensión
Amor
es Espacio
Amor
es Eternidad
Amor
es Amar
Amor
es Amor
Amor eres tú
Amor es
Amor eres tú
Amor es
Canto
al AMOR
(Canto
al AMOR_2)
¿Qué
es el Amor?
¿Amor
es nada o es todo?
¿Es
ella el Amor o
ilusión
solamente de mi vida será?
¿Amor,
eres tú el Amor?
¿Amor
dónde estás?
O
será aquello que como llama desaparecida,
fuego
existencial
a
tientas mantenida
en
la profundidad de mi vida.
Pero
Amor has llamado a mi puerta.
Oh
sorpresa! a la hora
de
mi sutil y nocturno ensueño
de
olvidar, querer y padecer.
Me
despierto ante tí
Amor
poderoso y solitario, extraño y solidario
pero
gracioso Amor eres al fin
sin
nuevos ni tan comunes desacuerdos, ni aquellos viejos rencores.
Hénos
aquí, tú y yo
como
extraños en una noche de Luna,
obscura,
tenebrosa, obscena
hasta
el duro presente de sinsabores.
Placeres
no alcanzados
del
simple querer que el humano hace,
suyo
siempre, así ha de ser
como
a tu dedo mi anillo.
Círculo
infinito de Amores
que
en nuestra alma auguran
los
vientos mejores
y
claman por el alivio de nuestros pasados dolores.
Torrentes
de líquido vital
que
en nuestras venas corre
cual
combustible energizante
que
nos sostiene al igual
que
alimento del humana alma
y
con la verdad de mi amada
en
su tentadora boca
y
en sus labios, ser entrañable al cual adoro.
Que
se complementa en mí
de
la misma forma que el oxígeno
es
tan necesario a mi sustento.
así
como tú también exiges mi franco amor por tí.
Así
será de aquí en más
hasta
que lo logremos,
sin
nunca desfallecer
ni
morir en el atrevido intento.
Canciones
son tus sabias y dulces palabras
que
no se las lleva el viento
pues
aseguradas las tengo
muy
firmemente en mí.
Muy,
muy dentro mío
de
otra forma no podría ser.
Pues
Amor deseas y así Amor obtienes
como
de la tabla la ley primera.
Que
no olvidar debemos
si
de nuestro correcto accionar,
amando
caminaremos y amando llegaremos
a
nuestro inexorable destino.
Que
es el amar sin freno
pero
sin desatinos, de los cuales
debamos
algún día ni siquiera ruborizarnos ni avergonzarnos
que
esa no es la verdadera razón del amar y del querer.
Por
lo menos no la finalidad nuestra,
amada
mía,
tengamos
paciencia que llegará el día
de
cumplir nuestros anhelos, así sea.
Tuyo
he de ser
pues
el Amor que siento me reclama,
tu
cuerpo ágil, pequeño, vibrante y aquello
que
no sabemos a ciencia cierta es qué.
¿Deseo
carnal, insano,
primitivo
que comande
nuestro
existir?
No.
Ese no es deseo mío ni nuestro.
Sonrisas,
bondad, generosidad,
luces
de la humana vida, sí
a
pesar de aquellas horas nocturnas insomnes
en
procura del más tierno Amor.
Desvelos,
añoranzas, piedad
todo
ello en tal mescolanza
que
no hacen al siempre y eternamente dulce Amor
sino
mucho más fuerte.
Fortaleza
surgida de
nuestros
más viejos anhelos no cumplidos y sinsabores,
del
antaño tiempo hasta hoy
sin
temores ni rencores.
Así
es y será hasta el infinito tiempo,
cuyo
transcurrir lento es, inexorable también.
Amor
que no ocupas espacio,
sino
que por el contrario
todo
lo magnificas, lo multiplicas con la antigua consigna
de
la pasajera y humana felicidad.
Tuyo
y mío será el mañana
del
nunca jamás igual, ni de la inhumana piedad.
Amor
del cual merecedores somos
amantes
felices y conformes,
ante
nuestro destino
sin
otra razón que la del querer.
Amar
sí, a ciegas y sin pensarlo,
para
ello estamos, para ello nos crearon,
amarnos
sin límites ni razón,
con
la profundidad que ni los mares ni los ríos.
Implorando
estoy
por
ese mañana
que
veo cercano
no
mucho más allá del así desearlo.
Añorarlo,
quererlo y que realidad será
si
nos lo proponemos,
mañana
del ayer que no fue,
y
que ahora, de realizarse habrá.
En
honor a nuestra fe
en
este fortísimo Amor,
como
dura y eterna roca del inicio de los tiempos
hasta
nuestros días transcurridos.
Así
siempre será
de
lo cual no tengo dudas,
un
mañana de la nuestra vida
sin
duda habrá.
En
la cual unamos nuestros corazones y deseos
y
sin más nuestra felicidad aparecerá
de
dónde no sé surgida
y
ante nuestros ojos realidad será.
Felicidad
con fe es
como
lo deseamos siempre.
Manantial
de nubes del cielo
en
agua dulce y fresca convertida.
Que
reposa a nuestros pies, calma y tranquila.
Que
no se enturbie
hollada
por insanos seres pues
fuente
de la nuestra es y de la futura vida será.
Amor
debo recordando seguir,
a
dónde llegaré no sé.
O
hasta que el intelecto dicte
y
lo que la conciencia juzgue.
Quererlo
no es suficiente
sin
saberlo de antemano,
quisiera
continuar, pero ¿será posible?
O
será quizás hasta que la inspiración
casi
nula que expreso
se
decida por una salida
errante
y desconocida, la cual no veo,
junto
al transcurrir de esta mi vida.
No
comprender falta
aquello
que todos conocer dicen
y
ni siquiera entienden
en
todo su largo existir.
Así
como besar tus labios ahora quisiera
aunque
más no sea una sola vez
para
comprender y soñar el nuestro Amor
proyectándose
hacia un compartido futuro.
De
esperanzas lleno,
de
amar satisfechos
y
envejeciendo llegar
a
nuestro inexorable destino.
¡Eso
es el Amor!
Dudas
no tengo, impaciencia tampoco.
Tú
serás lo que expresando quiero
comunicar
en este sencillo canto.
Querida
amada mía, tuyo soy.
Ahora
y siempre así será.
Noche
del ayer olvidada
y
en nuestra vida contenida.
Noche
en la que nos amamos
como
si fuera la última o quizás
la
primera de ellas, sedientos
de
aquello que tanto deséabamos.
No
se olvida del querer ni del amar, quienes lo conocen
como
nosotros sí lo hemos tenido,
en
paz y en la quietud del espíritu,
tan
común a todo amante sincero.
Esa
es la única verdad eterna,
nuestro
secreto a voces
que
sin pregonarlo, todos conocen
y
nos eleva a la altura de dioses del amar.
Así
de permanente nuestro Amor es,
nunca
hoja será que el viento arrastre
frágilmente
y con estrépito,
ni
por fuerte en vano intento,
Amor
que habrá de prevalecer sobre el nuestro querer,
nacido
para ello es y será.
Es
nuestro destino de errantes amantes
que
al mañana apuntan y así lo lograrán.
A
él llegar tras arduo camino recorrido.
Amar
y tropezar es solo uno
como
antorcha en noche obscura
por
estrellas encendida.
Que
ventisca no apague
sino
que avive su luz con más fuerza,
que
lucero del alba lo anuncie y proclame
al
amanecer a los vientos todos.
Dulce
Amor pensando en tí estoy
cuál
remedio a mis penas, angustias
y
dolores del alma,
sonrisas
son, iguales que ligeras aves,
que
atravesando el firmamento
etéreo
de nuestro deseo
sin
más que nuestras voluntades
de
unirnos en uno solo.
Sin
nubes grises ni tormentas
desgarradoras
en nuestro cielo,
rayos
crujientes en nuestra alma
en
amaneceres oscuros
ni
de nieblas compartidas, así sean,
no
las deseamos sin más, que al Amor no hacen sino fortalecer,
siempre
que nuestro destino
sea
el ya en este canto revelado.
Tareas
asignadas a quienes toque
el
de velar por aquellos amantes
en
libertad de ser y querer
con
las bendiciones del humano Amor.
Dios
irreverente, irrespetuoso
impredecible,
de todo lo humano,
dueño
absoluto del sentimiento
de
amantes infelices o dichosos.
Este
Amor lenta y dificultosamente se nos da
pero
se nos quita con rapidez.
Feliz
al llegar, muy triste al partir.
no
lo dejemos ir ni consumirse.
Ni
sin luchar hasta retenerlo
y
que a nosotros por entero pertenezca.
Lucha
encarada por los amantes verdaderos
de
la vida toda como su único fin.
Como
tuyo y mío será
el
de desear y obtener todo aquello que vedado nos fue,
en
el amanecer de nuestro querer,
y
en el nacimiento de este Amor al asomar.
Despertar
de nuestras existencias
a
la vida, al querer, amar, padecer,
y
sufrir, no todo resultará fácil de lograr
aunque
empeño máximo en ello se ha de tomar.
El
ayer ya fue, el hoy rápido pasa,
el
futuro, incierto siempre es
para
quienes olvidan su humana tarea
de
en esta Tierra amar, sonreír, servir y cumplir.
Humanas
obligaciones aceptadas por quienes
deseando
lo mejor
permanecen
fieles a consignas tales
como
las dictadas por este, mi sencillo canto.
Mi
canto, tu canto, nuestro canto,
de
todos es y así por siempre será.
Dulce
canto que enaltece nuestros corazones
y
que ha de ir anunciando nuevas del querer.
Dulce
canto que tuyo y mío es
rodeado
de gozos, sinsabores, deseos,
y
que por incierto que el futuro pareciere
jamás
dudemos de él.
Estos
nuestros dos corazones anteriormente solitarios
en
uno solo se fundirán,
felicidad
eterna roguemos
al
nuestro superior Amor.
De
igual manera que el sediento ruega por
aquel
líquido vital para sus ansias calmar
de
viejos y vencidos amores resecos
de
la su triste vida al finalizar.
Este
mi canto a su fin va llegando.
No
han de faltar otros nuevos cantos
concebidos
en el diario transcurrir
de
lo vivido y por venir.
Gorjeos
de golondrina anuncian la siempre añorada
primavera
para todos aquellos que en el querer y amar
la
anticipan como meta única de su existir.
Promesa
a cumplir es desde ya la creación de otros más, así sea.
Prometido
está, sin más.
Palabra
de honor empeñada es
y
que de cumplirse habrá.
Y
que no me falle la memoria ante tan cruel promesa.
Francisco L. Zenatti
Parte
final del capítulo 2 AMOR
del
libro Lágrimas de Sol y de Lunas
(De
la Vida misma)
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